Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos exigirán desde el martes 26 de enero una prueba diagnóstica negativa de coronavirus a todas las personas que quieran ingresar vía aérea al país.

Los CDC explicaron que la decisión se debe a la preocupación que suscitó el descubrimiento de nuevas variantes del virus en países como Reino Unido o Sudáfrica, cuyas tasas de contagio son entre 40% y 70% más veloces, por lo que la enfermedad se transmite con mayor facilidad, informó la agencia de noticias Europa Press.

La prueba para entrar en Estados Unidos tiene que haberse realizado en los tres días anteriores a volar y el resultado deberá ser proporcionado por escrito -ya sea en papel o electrónicamente- a la aerolínea. De haber tenido la enfermedad, el pasajero deberá presentar documentación que acredite que ya se recuperó.